Ofrecemos acompañamiento psicológico para todas las etapas de la vida, trabajando dificultades como la ansiedad, el duelo, la baja autoestima, los miedos, los problemas relacionales e interpersonales, así como los trastornos del neurodesarrollo y las dificultades en el aprendizaje.
Integramos la presencia de perros de terapia en las sesiones para facilitar la conexión, favorecer la regulación emocional y mejorar la implicación en el proceso.
Realizamos sesiones en nuestro centro en el Eixample de Barcelona, donde cada psicóloga trabaja junto a su perro de terapia acompañando a las personas en sus procesos de forma cercana y adaptada a cada caso.
Intervención especializada desde un enfoque progresivo, respetuoso y seguro, adaptando el proceso al ritmo de cada persona para favorecer la reducción del miedo y la recuperación de la confianza con resultados altamente exitosos.
Sesiones en grupos reducidos para niños y adolescentes, orientadas a mejorar la comunicación, las habilidades sociales y la gestión emocional en un entorno seguro y acompañado.
Trabajamos dificultades emocionales (ansiedad, estrés, autoestima, miedos, duelo), conductuales (irritabilidad, impulsividad, cambios bruscos), sociales y relacionales, problemas escolares y necesidades derivadas de trastornos del neurodesarrollo (TEA, TDAH, etc.).
Este tipo de intervención puede ser especialmente útil cuando la persona muestra cierta resistencia o incomodidad ante formatos más tradicionales de terapia.
La presencia del perro suele facilitar que niños, adolescentes e incluso adultos se sientan más tranquilos, motivados y abiertos a participar, lo que puede ayudar a iniciar o sostener el proceso terapéutico.
También puede ser una buena opción si hay interés por los animales o si se busca un enfoque más dinámico y menos invasivo, donde el vínculo y la experiencia juegan un papel importante en el proceso.
En cualquier caso, lo más recomendable es valorar cada situación de forma individual para asegurar que el enfoque se ajusta a las necesidades y objetivos de la persona.
No. Aunque es muy útil en infancia, también trabajamos con adolescentes y adultos. La intervención se adapta a cada etapa y necesidad.
No es imprescindible. A veces el interés o la curiosidad aparecen poco a poco. Lo importante es que la intervención tenga sentido para la persona y sus objetivos.
Las sesiones individuales suelen durar entre 45 y 60 minutos, dependiendo del objetivo y la edad y tienen una frecuencia semanal o quincenal.
La base es la misma: una intervención psicológica llevada a cabo por una profesional sanitaria. La diferencia es que la presencia del perro facilita el vínculo, reduce la ansiedad y hace que la persona se sienta más cómoda y motivada para participar en el proceso. Esto puede ayudar especialmente en casos donde cuesta iniciar o mantener la terapia en el tiempo.
Nuestros perros están entrenados y supervisados, tienen SRC y controles veterinarios muy estrictos. Nuestras psicólogas diseñan las sesiones siguiendo protocolos de seguridad y bienestar. Todo se realiza en un entorno controlado y respetuoso.
Nuestro centro está en Barcelona, en el barrio de l’ Eixample, en el corazón de la ciudad, donde realizamos sesiones de intervención psicológica con terapia asistida con perros en un entorno seguro, tranquilo, estructurado y adaptado a cada persona.
El primer paso es contactar con nosotras para realizar una primera llamada o valoración inicial. En este primer contacto, recogemos información sobre la situación, las necesidades y los objetivos, y resolvemos cualquier duda sobre el proceso terapéutico.
A partir de ahí, valoramos qué tipo de intervención es más adecuada y asignamos a la psicóloga que mejor se adapte a cada caso. En el caso de los menores de edad, la primera sesión puede realizarse con los padres, con el niño o adolescente, o de forma conjunta, según lo que resulte más conveniente.
Nuestro objetivo es que el inicio del proceso sea claro, cercano y adaptado a cada persona desde el primer momento.

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